Embajador de EUA en Chile justifica sanciones y acusa al gobierno de Boric de no actuar ante riesgos de seguridad

Cristian Alanís

Cristian Alanís

La tensión diplomática entre Estados Unidos y Chile se intensificó luego de que el embajador estadounidense en Santiago, Brandon Judd, defendiera la revocación de visas a funcionarios del gobierno de Gabriel Boric y acusara falta de respuesta ante advertencias de seguridad entregadas por Washington.

Durante una conferencia de prensa, el diplomático sostuvo que la decisión responde a preocupaciones estratégicas vinculadas a telecomunicaciones, protección de datos e infraestructura crítica, en medio del conflicto bilateral derivado de proyectos tecnológicos sensibles y del debate sobre inversiones extranjeras en sectores estratégicos en Chile.Brandon Judd

EUA defiende sanciones y subraya su carácter soberano

En su mensaje inicial, Judd enfatizó que la revocación de visas es una facultad soberana del gobierno estadounidense y forma parte de su política de seguridad nacional, descartando que se trate de una medida arbitraria en el contexto de la relación bilateral.

“Es nuestra decisión soberana quién entra a nuestro país. Nadie tiene el derecho de una visa. Como hemos demostrado en otras partes, y ahora aquí, vamos a proteger nuestros intereses de seguridad nacional, lo que no debería sorprender a nadie”.

El embajador también expresó su incomodidad por el hecho de que la discusión diplomática se centre en sanciones, cuando —según dijo— ambos países deberían enfocarse en cooperación económica, crecimiento y seguridad regional.

Advertencias sobre incursiones en telecomunicaciones y riesgos a datos

Uno de los puntos centrales de la conferencia fue la revelación de supuestas incursiones en sistemas de telecomunicaciones en Chile por parte de actores extranjeros, lo que, de acuerdo con Judd, habría puesto en riesgo la información personal y las comunicaciones de millones de usuarios.

“Compartimos información específica con múltiples funcionarios del gobierno sobre incursiones en los sistemas de telecomunicaciones chilenos por parte de actores malignos extranjeros, que pusieron la privacidad y la información personal de casi todos los chilenos que usan un teléfono celular en riesgo de que sus datos fueran robados y sus comunicaciones espiadas”.

El diplomático sostuvo que este tipo de vulnerabilidades no solo afectan a Chile, sino que pueden tener implicaciones regionales, dado que la infraestructura digital del país forma parte de redes de comunicación utilizadas a nivel internacional.

Judd acusa falta de respuesta del gobierno de Boric

En un tono más confrontativo, el embajador estadounidense aseguró que Washington compartió antecedentes de seguridad con autoridades chilenas semanas antes de la sanción, pero que no se adoptaron medidas concretas para abordar los riesgos señalados.

“Nosotros compartimos esta información con el gobierno de Chile, pero hasta la fecha no hemos recibido ninguna respuesta o alguna acción para remediar la situación. Como no hemos recibido ninguna información, debemos asumir que esto ha continuado su curso, dejando a los chilenos, a los estadounidenses y a todo el mundo vulnerable”.

Asimismo, advirtió que la ausencia de mecanismos robustos para evaluar inversiones extranjeras en sectores estratégicos podría comprometer la soberanía nacional y la seguridad del país en el largo plazo.

“Cuando un país no protege su infraestructura crítica —sus puertos, sus líneas de transmisión de electricidad y sus redes de telecomunicaciones— arriesga perder su soberanía”.

Washington advierte posible impacto en la cooperación bilateral

El embajador también dejó entrever que la preocupación en Washington sobre la capacidad de Chile para resguardar información sensible podría repercutir en el intercambio de datos y programas de cooperación en materia de seguridad entre ambos países.

“Esta situación ha generado gran preocupación en Washington sobre la capacidad de Chile para proteger información y datos delicados en otros canales. Esto podría obligar a realizar una revisión de todos los espectros de intercambio de información que tenemos con Chile, incluyendo programas que brindan beneficios reales en materia de seguridad”.

Judd señaló que durante los últimos meses sostuvo múltiples reuniones con ministros y funcionarios del gobierno chileno para advertir sobre estos riesgos, por lo que consideró injustificado que existiera sorpresa ante la decisión adoptada por Estados Unidos.

Mensaje político en el contexto del cambio de gobierno en Chile

En la parte final de su intervención, el diplomático hizo referencia al escenario político chileno tras la administración de Gabriel Boric y a la expectativa de Washington frente al próximo gobierno encabezado por José Antonio Kast, en materia de seguridad estratégica y protección de datos.

“Creo que un nuevo gobierno que tome en serio la seguridad de la información, los datos personales de sus ciudadanos y la información de seguridad nacional de su país será capaz de abordar estas preocupaciones y mantener nuestra estrecha relación de intercambio de información en el futuro”.

La declaración se produce en un contexto de creciente tensión diplomática entre Washington y Santiago, marcado por las sanciones a funcionarios chilenos, las advertencias sobre seguridad en telecomunicaciones y el debate geopolítico en torno a la protección de infraestructura crítica y datos estratégicos en la región.