
Foto: Rodrigo Arangua / AFP
José Antonio Kast asumió este miércoles la presidencia de Chile, inaugurando una nueva etapa política en el país sudamericano tras cuatro años de gobierno de Gabriel Boric.
La ceremonia de investidura se realizó en el Congreso Nacional, en la ciudad de Valparaíso, donde el mandatario conservador recibió la banda presidencial ante autoridades nacionales y delegaciones internacionales.
La llegada de Kast al Palacio de La Moneda se interpreta como un cambio significativo en el equilibrio político chileno. Su triunfo electoral consolidó una agenda centrada en seguridad pública, control migratorio y crecimiento económico, temas que dominaron el debate político durante la campaña presidencial.
La promesa de un “gobierno de emergencia”
Durante la ceremonia y sus primeras declaraciones como presidente, Kast reiteró que su administración buscará implementar un “gobierno de emergencia” enfocado en enfrentar los principales desafíos que, según su diagnóstico, afectan actualmente al país.
En sus primeras palabras a la prensa antes de asumir el cargo, el mandatario hizo referencia a la situación de seguridad tras el ataque armado contra un carabinero ocurrido durante la madrugada en el sur del país.
“Las cosas van a cambiar”.
La seguridad pública fue uno de los ejes centrales de la campaña que llevó a Kast a la presidencia. El aumento de delitos violentos y la presencia de organizaciones criminales transnacionales se convirtieron en temas clave del debate político en Chile en los últimos años.
Aun así, el país mantiene una de las tasas de homicidio más bajas de América Latina. En 2025, el indicador se ubicó en 5,4 homicidios por cada 100.000 habitantes, según datos citados en reportes recientes.
Un gabinete para implementar la nueva agenda política
Tras prestar juramento ante el Congreso, Kast tomó juramento a los 24 ministros que integran su gabinete, compuesto por 13 hombres y 11 mujeres. El equipo ministerial será responsable de ejecutar las prioridades del nuevo gobierno, que incluyen políticas en materia de seguridad, migración, salud y crecimiento económico.
Entre los integrantes del gabinete se encuentran figuras vinculadas a distintos sectores de la derecha chilena, lo que refleja el respaldo político que recibió el nuevo mandatario durante la segunda vuelta electoral.
Algunos de los ministros designados tuvieron en el pasado vínculos profesionales con la defensa del exdictador Augusto Pinochet, lo que ha generado debate en el escenario político chileno debido al peso histórico de la dictadura militar que gobernó el país entre 1973 y 1990.
Renuncia al Partido Republicano antes de asumir
Una de las primeras decisiones institucionales del nuevo mandatario fue formalizar su renuncia al Partido Republicano de Chile, la organización política que fundó en 2019.
La renuncia busca proyectar una imagen de independencia institucional frente a los partidos que respaldaron su candidatura presidencial.
Este gesto tiene precedentes en la política chilena. Presidentes como Sebastián Piñera y Patricio Aylwin también se desvincularon formalmente de sus partidos políticos antes de asumir la presidencia.
Reacomodo político en el Congreso
El inicio del gobierno de Kast coincide con una reconfiguración del equilibrio político en el Congreso. Durante la jornada previa a la investidura presidencial, partidos de derecha lograron el control administrativo de ambas cámaras del Poder Legislativo.
En el Senado fue elegida como presidenta de la mesa Paulina Núñez, del partido Renovación Nacional. En la Cámara de Diputados, el cargo recayó en Jorge Alessandri, de la Unión Demócrata Independiente.
Las fuerzas de derecha suman 76 escaños en la Cámara Baja, que cuenta con un total de 155 diputados, lo que obliga al nuevo gobierno a construir acuerdos parlamentarios para avanzar en su agenda legislativa.
Presencia internacional y señales regionales
La ceremonia de cambio de mando reunió a diversos líderes internacionales y figuras políticas de la región. Entre los asistentes estuvieron el presidente argentino Javier Milei, el mandatario ecuatoriano Daniel Noboa y representantes de gobiernos de América Latina y Europa.
También participaron el rey Felipe VI de España y la líder opositora venezolana María Corina Machado.
El contexto regional en el que asume Kast refleja una etapa de cambios políticos en América Latina, marcada por la coexistencia de gobiernos de izquierda y derecha con agendas divergentes en materia económica, de seguridad y política exterior.
Expectativas y desafíos del nuevo gobierno
Analistas políticos coinciden en que uno de los principales retos del nuevo mandatario será gestionar las expectativas generadas durante la campaña presidencial.
El politólogo Rodrigo Arellano, de la Universidad del Desarrollo, considera que Kast representa una expresión de la derecha conservadora que no se había visto en Chile desde el retorno a la democracia.
Por su parte, el académico Alejandro Olivares, de la Universidad de Chile, advirtió que el nuevo gabinete podría enfrentar desafíos en la relación con el Congreso debido a su limitada experiencia en negociación política.
Mientras tanto, el presidente inició su primer día de gobierno con una agenda cargada de actividades oficiales, que incluyó reuniones con líderes internacionales y el inicio de sus primeras iniciativas gubernamentales antes de trasladarse al Palacio de La Moneda.


