
Foto: Juan Mabromata / AFP
La reunión entre Javier Milei y José Antonio Kast en Buenos Aires no solo marca el inicio de una nueva etapa en la relación bilateral entre Argentina y Chile, sino que también refleja un reacomodo político más amplio en América Latina.
El encuentro, realizado en la Casa Rosada como parte de la primera visita oficial de Kast desde su llegada al poder el pasado 11 de marzo, evidencia la consolidación de un eje político entre gobiernos de derecha en el Cono Sur, con implicaciones en temas económicos, de seguridad y geopolíticos en la región.
Integración económica y minería: eje central de la alianza
Uno de los principales acuerdos entre ambos mandatarios fue avanzar en la integración comercial, turística y, especialmente, en el sector minero, considerado estratégico para ambas economías.
En conferencia de prensa, Kast destacó el potencial de cooperación bilateral:
“Es un momento histórico en la integración por temas de turismo, por temas de comercio, por temas de inversión, por temas mineros”.
La relevancia de este sector se enmarca en el interés del gobierno argentino por atraer inversión extranjera mediante cambios regulatorios, así como en la posición de Chile como una potencia minera global. La complementariedad entre ambos países podría consolidar un corredor económico en el Cono Sur con impacto regional.
Seguridad, migración y crimen organizado en la agenda común
Además del componente económico, la reunión incluyó temas de seguridad, particularmente el combate al crimen organizado y la migración irregular, dos de los ejes prioritarios en la agenda de Kast.
El mandatario chileno adelantó medidas concretas en esta materia:
“Vamos a ir avanzando en la expulsión de inmigrantes irregulares en las próximas semanas, en los próximos meses”.
Asimismo, Kast hizo referencia a la posibilidad de implementar un corredor para el retorno de migrantes venezolanos a través de varios países de la región, lo que implica coordinación multilateral y refleja un enfoque regional del fenómeno migratorio.
Caso Apablaza: tensión judicial en la relación bilateral
La visita también estuvo marcada por la frustrada captura del exguerrillero chileno Galvarino Apablaza, acusado del asesinato del senador Jaime Guzmán en 1991.
Kast señaló que espera colaboración del gobierno argentino para su detención y extradición:
“Contamos con toda la colaboración del gobierno argentino y esperamos que pronto se le pueda capturar y enviar a Chile”.
El caso introduce un elemento de tensión judicial en la relación bilateral, especialmente ante los recursos legales que buscan impedir la pérdida de su estatus previo como refugiado político.
Giro político en la región y contrapeso ideológico
Más allá de los acuerdos específicos, la reunión entre Milei y Kast refleja una convergencia ideológica que contrasta con etapas recientes de la política regional, particularmente con gobiernos de izquierda como el de Brasil.
La sintonía entre ambos líderes no solo redefine la relación entre Argentina y Chile, sino que también abre la posibilidad de un bloque político que busque influir en la agenda regional, en temas como inversión, seguridad y gobernanza.
Este acercamiento ocurre en un contexto en el que ambos mandatarios enfrentan desafíos internos. Según datos de la encuestadora Cadem citados por El País, Kast ha registrado una caída en su aprobación, pasando de 57% a 42% en sus primeras semanas de gobierno, mientras que Milei enfrenta presiones por el desempeño económico y cuestionamientos políticos.
¿Nuevo eje en América Latina?
El acercamiento entre Argentina y Chile podría tener efectos más amplios en América Latina, especialmente si se consolida como un eje político y económico que articule posiciones comunes frente a otros actores regionales.
La coordinación en minería, seguridad y migración apunta a una agenda compartida que trasciende lo bilateral y se inserta en una disputa más amplia por la orientación política y económica del continente.


