Díaz-Canel marca línea a Trump: diálogo solo si hay respeto a Cuba

El presidente cubano dijo estar dispuesto a hablar “sobre cualquier tema” con Estados Unidos, siempre que sea en condiciones de igualdad y sin presiones.

Cristian Alanís

Cristian Alanís

El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, afirmó que su gobierno está dispuesto a entablar un diálogo con Estados Unidos sobre cualquier tema, pero dejó claro que no aceptará presiones ni condicionamientos por parte de la administración de Donald Trump, en medio de una nueva escalada de tensiones diplomáticas y económicas entre ambos países.

Durante una comparecencia transmitida en cadena nacional de radio y televisión, el mandatario sostuvo que La Habana mantiene abierta la puerta a una conversación con Washington, siempre que esta se dé bajo un marco de respeto a la soberanía de la isla.

“Cuba está dispuesta a un diálogo con los Estados Unidos, a un diálogo sobre cualquiera de los temas que se quiera debatir o dialogar, pero sin presiones ni precondicionamientos”, declaró el mandatario cubano.

Díaz-Canel insistió en que cualquier eventual intercambio deberá darse “desde una posición de iguales” y sin injerencias en los asuntos internos del país.

“Ese diálogo tendrá que darse desde una posición de iguales, en una posición de respeto a nuestra soberanía, a nuestra independencia, a nuestra autodeterminación y sin injerencia en nuestros asuntos internos”, insistió.

El endurecimiento de Washington y el impacto en el suministro de combustible

Las declaraciones del presidente cubano se producen después de que Washington endureciera su postura hacia La Habana tras la operación del 3 de enero en Venezuela, que derivó en la caída de Nicolás Maduro, principal aliado político y energético de Cuba.

A partir de ese hecho, Estados Unidos cortó el suministro de petróleo venezolano hacia la isla y firmó un decreto que contempla la imposición de aranceles a los países que vendan crudo a Cuba, al considerar que la isla representa una “amenaza excepcional” para su seguridad nacional.

Estas medidas han tenido efectos inmediatos en la vida cotidiana de los cubanos. En los últimos días se han registrado apagones constantes, largas filas en gasolineras y un desabastecimiento agudo de combustible que el propio gobierno reconoció públicamente.

“Vamos a vivir tiempos difíciles. Estos, en particular, son muy difíciles”.

El presidente reconoció que su administración ya trabaja en un plan específico para enfrentar la escasez energética derivada de lo que calificó como una “persecución energética y financiera” por parte de Estados Unidos.

Los temas que Cuba pondría sobre la mesa

Díaz-Canel no descartó que un eventual diálogo pueda abarcar una agenda amplia de temas bilaterales que históricamente han sido puntos de fricción, pero también de cooperación entre ambos países.

“Ese diálogo puede producirse sobre cualquier tema, con el objetivo de construir una relación entre vecinos civilizada y de beneficio mutuo”.

Entre los asuntos que mencionó se encuentran migración, seguridad, lucha contra el narcotráfico, combate al terrorismo, medio ambiente y colaboración científica.

No obstante, el mandatario dejó claro que, pese a la disposición al diálogo, su gobierno también se prepara ante un posible escenario de mayor confrontación.

“Es un deber soberano ante una agresión prepararnos para la defensa”.

Mensajes cruzados, pero sin diálogo formal

Aunque el presidente estadounidense ha afirmado públicamente que existen conversaciones con autoridades cubanas para alcanzar un acuerdo, desde La Habana se ha matizado esa versión.

El vicecanciller cubano, Carlos Fernández de Cossío, señaló recientemente que no existe un diálogo formal en este momento, aunque sí ha habido intercambio de mensajes entre ambas partes.

En este contexto, las palabras de Díaz-Canel buscan enviar una señal de apertura diplomática sin ceder ante lo que su gobierno considera una política de presión económica y política por parte de Washington.