Delcy Rodríguez remueve a Padrino y reconfigura el poder militar en Venezuela

La salida del histórico ministro de Defensa y el ascenso de Gustavo González López reflejan una reestructuración clave tras la intervención de EUA.

Cristian Alanís

Cristian Alanís

La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, destituyó al ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, quien permaneció en el cargo durante casi 12 años, convirtiéndose en uno de los pilares del aparato militar del chavismo.

El relevo ocurre en un contexto de reconfiguración del poder tras la captura de Nicolás Maduro en enero de 2026, en una operación encabezada por Estados Unidos. La salida de Padrino marca el fin de una de las figuras más influyentes en la estructura de control político-militar del país y abre una nueva etapa en la relación entre el poder civil y las Fuerzas Armadas.

En su anuncio, Rodríguez confirmó el nombramiento de Gustavo González López como nuevo titular de Defensa, en lo que representa un movimiento clave para consolidar el control del nuevo gobierno sobre el aparato militar.

“Agradecemos al G/J Vladimir Padrino López por su lealtad a la Patria y por haber sido, durante todos estos años, el primer soldado en la defensa de nuestro país”, señaló Rodríguez al anunciar el cambio.

González López: inteligencia, lealtad y control interno

El ascenso de González López no es menor. Se trata de un general con amplia trayectoria en los servicios de inteligencia y contrainteligencia, incluyendo su paso por el Sebin y la Dirección General de Contrainteligencia Militar.

Su perfil ha estado históricamente vinculado al control político interno y a operaciones de seguridad del régimen, lo que sugiere que el nuevo equilibrio en Defensa podría privilegiar la vigilancia, la disciplina interna y la contención de posibles fracturas dentro de las Fuerzas Armadas.

Además, su cercanía con figuras clave del chavismo, como Diosdado Cabello, y su reciente papel en la protección de Rodríguez tras la caída de Maduro, lo posicionan como un operador de confianza en un momento de transición.

Malestar militar y presión externa: claves del relevo

La salida de Padrino no ocurre en el vacío. De acuerdo con reportes de prensa, existía un creciente descontento dentro de la cúpula militar por su prolongada permanencia, que había bloqueado ascensos y generado tensiones internas.

A esto se suma el impacto de la intervención estadounidense del 3 de enero, que evidenció fallas en la estructura de seguridad del régimen. La permanencia de Padrino tras ese episodio había sido cuestionada incluso dentro del propio estamento militar.

En paralelo, el gobierno interino de Rodríguez enfrenta presiones externas, particularmente de Washington, que busca una Venezuela alineada con sus intereses estratégicos en la región.

Reconfiguración del poder: implicaciones regionales

El relevo en Defensa no solo es un ajuste interno. Representa un movimiento estratégico en la disputa por el control del Estado venezolano en un contexto de transición forzada.

La sustitución de una figura asociada a la estabilidad del chavismo por un perfil vinculado a inteligencia sugiere un cambio en las prioridades: de la contención política a la gestión de riesgos internos y posibles rupturas.

En clave regional, este movimiento puede ser interpretado como un intento de reorganizar el aparato militar para garantizar gobernabilidad en un escenario de presión internacional, reacomodo de alianzas y redefinición del modelo político venezolano.