Ecuador y Colombia alistan diálogo para desescalar la guerra comercial

Quito aceptó dialogar con Bogotá para desescalar tensiones por aranceles, energía y seguridad en la frontera.

Cristian Alanís

Cristian Alanís

El gobierno de Ecuador aceptó la propuesta de Colombia para sostener una reunión bilateral con el objetivo de tratar la guerra comercial que enfrenta a ambos países, aunque planteó realizar el encuentro en una fecha distinta a la inicialmente sugerida por Bogotá.

La decisión fue confirmada por la canciller ecuatoriana Gabriela Sommerfeld, quien explicó que Quito presentó una contrapropuesta para celebrar el diálogo la próxima semana debido a compromisos de agenda.

El acercamiento busca desescalar una disputa que en las últimas semanas se ha intensificado y que combina tensiones comerciales, diplomáticas y de seguridad en la frontera común.

Aranceles y suspensión del suministro eléctrico

El conflicto entre Ecuador y Colombia se agudizó luego de que ambos países se aplicaran aranceles del 30% a sus productos, lo que elevó la tensión bilateral. Tras el impasse iniciado por Quito, el gobierno colombiano suspendió el suministro de electricidad a Ecuador, un país que enfrenta un déficit energético estructural.

Desde el gobierno ecuatoriano se ha sostenido que la medida aplicada a los productos colombianos no corresponde a un arancel comercial tradicional, sino a una tasa de seguridad destinada a cubrir costos asociados al combate al crimen organizado en la frontera, los cuales —según la postura oficial— no están siendo compartidos de manera equitativa con el país vecino.

Seguridad y narcotráfico, eje del diálogo

Sommerfeld explicó que Ecuador no pudo acudir a la reunión propuesta para este domingo debido a que la Cancillería se encuentra recibiendo a una misión internacional de seguridad de un país cooperante clave en la lucha contra el crimen organizado. La canciller reiteró, no obstante, que existe disposición para mantener el diálogo en una fecha cercana.

De acuerdo con información difundida por AFP, uno de los ejes centrales del eventual encuentro con autoridades colombianas será la necesidad de enfrentar de manera conjunta al narcotráfico en la zona limítrofe, una región que en los últimos años se ha convertido en un foco de violencia y operaciones criminales transnacionales.

El presidente ecuatoriano Daniel Noboa ha señalado públicamente que su homólogo colombiano, Gustavo Petro, no ha hecho lo suficiente para frenar a los carteles que operan en la frontera y que han contribuido a que Ecuador se ubique entre los países más violentos de la región.

Desde Colombia, Petro ha respondido que el problema del narcotráfico en la frontera es una responsabilidad compartida y ha recordado que su país suministró energía a Ecuador cuando este lo necesitaba, aunque las condiciones actuales han cambiado, según recogió la misma agencia.

Energía y relación comercial estratégica

Ecuador sostiene que cuenta con capacidad suficiente para cubrir su demanda eléctrica en el corto plazo. De acuerdo con autoridades del sector citadas por AFP, el país tendría autonomía energética para alrededor de 45 días bajo condiciones climáticas normales, aunque especialistas advierten posibles riesgos durante periodos de sequía.

La disputa ocurre en un contexto de alta interdependencia económica. Colombia es el principal socio comercial de Ecuador dentro de la Comunidad Andina y su segundo socio a nivel global, solo por detrás de Estados Unidos, país con el que el gobierno de Noboa mantiene una relación política y estratégica cercana.

La eventual reunión entre Quito y Bogotá será clave para evaluar si ambas partes logran desescalar el conflicto y restablecer canales de cooperación en comercio, energía y seguridad regional.