
Foto: Cris Bouroncle/AFP
Perú y Venezuela acordaron reactivar sus relaciones consulares como primera etapa de un proceso gradual para restablecer plenamente los vínculos bilaterales, rotos hace casi dos años por la crisis provocada tras las elecciones presidenciales venezolanas de 2024.
La decisión fue anunciada este viernes 24 de julio mediante un comunicado conjunto difundido por la Cancillería peruana, cuatro días antes de que Keiko Fujimori asuma la Presidencia de Perú para el periodo 2026-2031.
El documento establece que el primer paso será recuperar los canales consulares con el propósito de garantizar protección, asistencia y trámites para los ciudadanos que residen en ambos países. También señala que esta etapa forma parte de un proceso progresivo hacia la reanudación integral de las relaciones bilaterales.
Sin embargo, los dos gobiernos no informaron cuándo comenzarán a operar plenamente los servicios, si serán reabiertos los consulados cerrados ni cuándo podría producirse un intercambio de embajadores. El anuncio, por tanto, no equivale todavía al restablecimiento completo de las relaciones diplomáticas.
La reapertura consular busca atender a miles de ciudadanos
La dimensión consular es especialmente relevante debido a la cantidad de venezolanos residentes en Perú y a la comunidad peruana que permanece en Venezuela.
La Plataforma de Coordinación Interagencial para Refugiados y Migrantes de Venezuela registró alrededor de 1.66 millones de venezolanos en Perú al cierre de 2024, lo que colocaba al país como el segundo mayor receptor de población venezolana después de Colombia.
Por otra parte, un informe publicado en noviembre de 2025 por la Defensoría del Pueblo peruana estimó que aproximadamente 35 mil peruanos residían en Venezuela y advirtió que la ausencia de relaciones consulares afectaba derechos como la identidad, el sufragio, la libre circulación y la asistencia del Estado.
El canciller peruano, Carlos Pareja, había señalado días antes del anuncio que miles de connacionales permanecían sin una representación consular directa que pudiera atenderlos.
Aunque Perú mantuvo una Sección de Intereses en Caracas para brindar asistencia limitada, la falta de relaciones formales complicó la capacidad de atención. Esa representación intervino recientemente para localizar, evacuar y auxiliar a ciudadanos peruanos afectados por los terremotos registrados en Venezuela durante junio.
La reactivación consular permitiría ampliar esa capacidad y recuperar servicios como la expedición de documentos, la realización de trámites civiles y la atención directa a personas en condiciones de vulnerabilidad.
La ruptura de 2024 por las elecciones venezolanas
Las relaciones se rompieron a finales de julio de 2024, después de que el gobierno peruano cuestionara los resultados anunciados por el Consejo Nacional Electoral venezolano y reconociera al opositor Edmundo González Urrutia como presidente electo.
El entonces canciller peruano, Javier González-Olaechea, calificó el proceso como un fraude electoral y acusó a Nicolás Maduro de intentar perpetuarse en el poder mediante una dictadura. Caracas respondió con la ruptura de relaciones diplomáticas.
Perú mantuvo posteriormente su desconocimiento de los resultados oficiales y, durante el gobierno de Dina Boluarte, reiteró su reconocimiento político a González Urrutia.
El comunicado difundido este viernes no menciona esa posición previa, tampoco aborda el resultado de las elecciones de 2024 ni establece condiciones democráticas para avanzar hacia una normalización completa.
Delcy Rodríguez y el nuevo escenario venezolano
El escenario regional cambió en enero de 2026, cuando fuerzas especiales de EUA capturaron a Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores, durante una operación realizada en Caracas.
Maduro fue trasladado a EUA para enfrentar acusaciones federales relacionadas con narcotráfico, narcoterrorismo y delitos con armas. Los cargos continúan siendo acusaciones y deberán resolverse en tribunales.
Tras su captura, Delcy Rodríguez asumió la conducción interina de Venezuela y comenzó un proceso de recomposición de las relaciones internacionales del país. EUA, por ejemplo, acordó en marzo restablecer sus vínculos diplomáticos y consulares con Caracas como parte de una estrategia que, según Washington, busca facilitar una transición hacia un gobierno elegido democráticamente.
La decisión peruana se inserta en ese nuevo contexto, aunque el comunicado no precisa si Lima reconoce formalmente a Rodríguez como jefa de Estado ni cuál será su posición frente al proceso político venezolano.
Keiko Fujimori heredará la normalización diplomática
El acercamiento fue anunciado durante los últimos días del gobierno interino de José María Balcázar, quien permanecerá formalmente en la Presidencia hasta el 28 de julio. Ese día entregará el poder a Keiko Fujimori, proclamada presidenta electa por el Jurado Nacional de Elecciones.
La proximidad del cambio de gobierno coloca la decisión en una zona de transición. La administración saliente puede restablecer los servicios consulares, pero cualquier avance posterior —como el nombramiento de embajadores, la reapertura de las embajadas o la definición de una política hacia el gobierno interino venezolano— recaerá principalmente en Fujimori.
La información disponible no incluye una posición pública de la presidenta electa o de Fuerza Popular sobre el anuncio. Tampoco se conoce si el acercamiento fue coordinado previamente con el equipo encargado de la transferencia de gobierno.
La reactivación consular atiende una necesidad concreta que afecta a miles de ciudadanos, pero también abre una discusión política para la próxima administración: si la cooperación práctica con Caracas debe avanzar hacia una normalización plena y, en ese caso, qué compromisos democráticos e institucionales exigirá Perú al gobierno venezolano.


