De Milei a Venezuela: la mirada de Donald Trump sobre América Latina

Trump endurece su discurso sobre Nicolás Maduro y Venezuela pero evita definir hasta dónde está dispuesto a llegar

Cristian Alanís

Cristian Alanís

América Latina volvió a ocupar un lugar relevante en el discurso del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

En una entrevista con la periodista Dasha Burns, del medio estadounidense Politico, el mandatario delineó cómo concibe la relación de Washington con la región, combinando referencias a influencia política, seguridad, migración y combate al narcotráfico.

A lo largo de la conversación, Trump articuló una narrativa en la que Estados Unidos se presenta como un actor determinante en el rumbo político y de seguridad del continente.

Venezuela emergió como el principal foco de sus señalamientos, particularmente por su enfrentamiento con el gobierno de Nicolás Maduro, aunque también se refirió a países como Argentina, México, Colombia y Honduras dentro de un mismo marco regional.

Influencia política internacional y respaldo a Javier Milei

Trump comenzó refiriéndose a su participación indirecta en procesos electorales fuera de Estados Unidos, al destacar que ha respaldado a líderes que considera afines a su visión política, incluso cuando esos apoyos generan controversia en otros países.

En ese contexto, el presidente citó el caso de Argentina y recordó que el ahora mandatario Javier Milei fue una de las figuras que apoyó durante la campaña, en un momento en el que se encontraba rezagado en las encuestas. Trump sostuvo que su respaldo resultó determinante para el desenlace de la contienda electoral.

“He respaldado a personas que a muchos no les gustan. Y, si vamos a Sudamérica, a América Latina… a Milei, en Argentina. Iba perdiendo en la elección, lo respaldé y ganó de manera aplastante”, declaró el mandatario estadounidense.

Trump utilizó el triunfo de Milei como ejemplo de su capacidad de incidencia política fuera de Estados Unidos y como una muestra del peso que, desde su perspectiva, mantiene su figura en América Latina.

Foto: KEVIN DIETSCH / GETTY IMAGES NORTH AMERICA / GETTY IMAGES VIA AFP

Venezuela como eje central de su discurso regional

El tema que concentró mayor atención durante la entrevista fue Venezuela. Donald Trump endureció su discurso contra el gobierno de Nicolás Maduro y evitó establecer límites claros sobre hasta dónde estaría dispuesto a llegar Estados Unidos frente al régimen venezolano.

A lo largo del intercambio, el presidente vinculó de manera directa a Caracas con migración irregular, crimen organizado y narcotráfico, y utilizó esos señalamientos como base para justificar una política de presión sostenida hacia Venezuela.

Desde el inicio del bloque, Trump rechazó confirmar o descartar una acción militar directa, al subrayar que no hablaría públicamente sobre ese tipo de escenarios.

“No comento sobre eso. No diría ni que sí ni que no”, apuntó el presidente de Estados Unidos.

Migración y señalamientos al gobierno de Maduro

Trump acusó al gobierno de Maduro de haber facilitado la salida masiva de personas hacia Estados Unidos, incluyendo —según afirmó— criminales y miembros de organizaciones delictivas, y presentó ese fenómeno como una amenaza directa a la seguridad nacional.

El mandatario estadounidense insistió en que, en su diagnóstico, Venezuela no solo ha estado vinculada con la migración irregular, sino también con el tráfico de drogas hacia territorio estadounidense.

“Nos envió a millones de personas, muchas provenientes de prisiones, muchos narcotraficantes y capos de la droga”, aseveró.

Cuando fue cuestionado de forma explícita sobre si su objetivo es sacar a Nicolás Maduro del poder, el presidente evitó detallar una estrategia concreta, pero lanzó una advertencia directa sobre el futuro del mandatario venezolano.

“Sus días están contados”, sentenció Trump sobre el futuro cercano del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro.

Trump rechaza dar detalles sobre posible intervención militar en Venezuela

Sin embargo, ante una nueva pregunta sobre una posible invasión terrestre, Trump volvió a optar por la ambigüedad y se negó a asumir compromisos públicos.

Al mismo tiempo, insistió en que no revelaría información relacionada con planes o decisiones militares, aun frente a demandas de mayor claridad sobre los objetivos de Washington.

En el tramo final del intercambio, Trump buscó diferenciar entre el gobierno venezolano y la población, al asegurar que uno de sus objetivos es que los venezolanos sean tratados con respeto, particularmente aquellos que viven en Estados Unidos.

Finalmente, al abordar el debate migratorio, reafirmó su preferencia por una política selectiva, centrada en personas que, desde su perspectiva, contribuyan al país.

En conjunto, las declaraciones de Trump delinean una política hacia Venezuela basada en presión retórica, acusaciones directas contra Nicolás Maduro y una ambigüedad calculada sobre el uso de la fuerza, que deja abiertas múltiples opciones sin comprometer públicamente el alcance de sus acciones.

Trump responsabiliza a Venezuela del tráfico de drogas hacia Estados Unidos

En materia de seguridad, Donald Trump insistió en que Venezuela juega un papel relevante en el tráfico de drogas hacia Estados Unidos, particularmente por vía marítima, aun cuando evaluaciones de agencias estadounidenses han minimizado su peso como país de origen o tránsito.

“Esos barcos llegan en gran parte desde Venezuela. Así que yo diría que eso es algo significativo. Se pueden ver las drogas, se pueden ver las bolsas por todo el barco”.

El presidente defendió las operaciones militares contra embarcaciones vinculadas al narcotráfico y sostuvo que esas acciones han tenido un impacto directo en la reducción del flujo de drogas hacia territorio estadounidense.

Trump aseguró que, como resultado de esa estrategia, el ingreso de drogas por vía marítima se ha reducido de manera drástica y afirmó que las organizaciones criminales enfrentan cada vez mayores dificultades para operar por esa ruta.

“Cada vez que sacamos de circulación un barco, salvamos 25 mil vidas estadounidenses. Las drogas que entran por el mar han bajado hasta en un 92%”.

Con estas declaraciones, el mandatario reforzó su narrativa de mano dura en materia de seguridad y colocó nuevamente a Venezuela como un elemento central dentro de su diagnóstico sobre narcotráfico y amenazas transnacionales.

Foto: Brendan SMIALOWSKI y Federico PARRA / AFP

¿Trump no descarta extender su estrategia antidrogas a México y Colombia

Consultado sobre la posibilidad de aplicar medidas similares contra otros países de América Latina, Donald Trump señaló que su enfoque en materia de seguridad y combate al narcotráfico podría ampliarse más allá de Venezuela.

En ese contexto, mencionó a México y Colombia, países que han sido señalados por autoridades estadounidenses como actores clave en el tráfico de fentanilo hacia Estados Unidos.

“Sí, lo consideraría”, señaló Donald Trump tras ser cuestionado si consideraría implementar una estrategia de presión similar a México y Colombia para mitigar el tráfico de fentanilo desde estos dos países a Estados Unidos.

La respuesta dejó abierta la puerta a una política regional más amplia, centrada en acciones de seguridad y presión contra el narcotráfico, sin que el mandatario detallara qué tipo de medidas estaría dispuesto a implementar ni en qué plazos.

El indulto a Juan Orlando Hernández

Donald Trump también defendió el indulto concedido al expresidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, condenado en Estados Unidos por delitos vinculados al narcotráfico. Durante la entrevista, el mandatario aseguró que tomó esa decisión tras considerar que el proceso judicial en su contra tuvo motivaciones políticas.

“No lo conozco y sé muy poco sobre él, salvo que muchas personas dijeron que fue algo parecido a un montaje al estilo Obama-Biden”.

Trump sostuvo que su condición de presidente influyó en la severidad de la condena y cuestionó el trato que recibió por parte del sistema judicial estadounidense. En ese sentido, afirmó que su decisión respondió también a solicitudes de actores políticos y sociales vinculados a Honduras, quienes —según dijo— consideraron que Hernández había sido tratado de manera injusta.

“Era el presidente del país y por eso le dieron como 45 años de prisión (…) hay muchas personas, muy buenas personas, que luchan por Honduras, que yo conozco, y creen que fue tratado de manera horrible. Me pidieron que lo hiciera y dije que lo haría”.

Ante los cuestionamientos sobre el mensaje que el indulto podría enviar en la lucha contra el narcotráfico, Trump rechazó que su decisión implique tolerancia frente a ese delito y aprovechó para reforzar su narrativa sobre la instrumentalización de las instituciones.

El presidente vinculó el caso de Hernández con su propia experiencia frente a investigaciones judiciales en Estados Unidos, al insistir en que ha sido víctima del uso político de las instituciones con fines de persecución.

“Cuando se instrumentaliza el gobierno, lo han hecho aquí y lo han hecho allá (…) yo sobreviví a eso. Instrumentalizaron al gobierno. Tuvimos el gobierno más instrumentalizado”.

Con estas declaraciones, Trump defendió el indulto al expresidente hondureño como una decisión política frente a lo que considera abusos del sistema judicial, y no como una concesión en materia de combate al narcotráfico.