Delcy Rodríguez suspende 19 contratos petroleros firmados durante el gobierno de Maduro

La administración interina encabezada por Delcy Rodríguez ordenó revisar acuerdos de producción con empresas privadas mientras PDVSA asume la comercialización del crudo.

Cristian Alanís

Cristian Alanís

La administración interina de Venezuela, encabezada por Delcy Rodríguez, decidió suspender 19 contratos de producción de petróleo y gas que habían sido firmados durante el gobierno de Nicolás Maduro, en una medida que forma parte de la revisión del marco energético y de los acuerdos con empresas privadas en el sector hidrocarburos.

De acuerdo con información de Reuters, la suspensión fue ordenada por el Ministerio de Petróleo venezolano y afecta contratos de producción compartida que involucraban a compañías nacionales e internacionales. Hasta ahora, la medida no ha provocado una caída en la producción de crudo y gas del país, aunque sí implica cambios en la comercialización del petróleo generado bajo dichos acuerdos.

Revisión de contratos heredados del gobierno de Maduro

Fuentes con conocimiento directo de la decisión indicaron a Reuters que el Ministerio de Petróleo de Venezuela suspendió 19 contratos de producción compartida con empresas privadas que habían sido firmados durante la administración de Nicolás Maduro.

Los contratos bajo revisión incluyen proyectos que comenzaron recientemente a producir en zonas complejas como el Lago de Maracaibo, iniciativas de expansión en la Faja del Orinoco —principal región petrolera del país— y campos maduros de menor escala, lo que refleja el alcance estratégico de los acuerdos ahora congelados.

PDVSA asume la comercialización del crudo

Pese a la suspensión de los contratos, la producción petrolera no se ha detenido. Según las fuentes citadas por Reuters, la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) asumió la comercialización del crudo producido bajo estos esquemas mientras se mantiene el proceso de revisión administrativa.

La suspensión no ha tenido impacto en la producción de petróleo y gas del país hasta el momento, ya que PDVSA está comercializando el crudo generado bajo los contratos actualmente congelados.

Este movimiento se da en un contexto de reorganización del sector energético venezolano tras los recientes cambios políticos y el nuevo control sobre las exportaciones y ventas de petróleo del país.

Foto: Federico PARRA / AFP

Empresas involucradas y revisión con EUA

Entre las compañías que participaron en los contratos suspendidos se encuentran firmas chinas, estadounidenses, sudamericanas y venezolanas, así como empresas registradas en jurisdicciones consideradas paraísos fiscales.

Las fuentes señalaron a Reuters que Caracas y Washington están revisando los contratos y que podrían recomendar la revocación de algunos de ellos, en función de la evaluación de las empresas que participaron en los acuerdos.

Parte del análisis también contempla las credenciales de las compañías, ya que varios contratos fueron firmados mientras Venezuela se encontraba bajo sanciones de Estados Unidos.

Contexto legal y reforma a la ley de hidrocarburos

La suspensión ocurre semanas después de que la Asamblea Nacional aprobara una reforma a la ley de hidrocarburos con el objetivo de facilitar la inversión extranjera en una industria petrolera que enfrenta años de deterioro por sanciones, falta de inversión y caída en la producción.

Bajo el nuevo marco legal, el gobierno cuenta con un plazo de seis meses para revisar los contratos existentes en el sector energético, lo que abre la posibilidad de renegociaciones, ajustes o cancelaciones definitivas de acuerdos firmados durante el gobierno de Nicolás Maduro.

Foto: Juan Barreto / AFP

Negociaciones con socios tradicionales del sector energético

De manera paralela, el Ministerio de Petróleo y PDVSA mantienen conversaciones con socios tradicionales en empresas mixtas, entre ellos Chevron, Repsol y Maurel & Prom, con el objetivo de permitir la expansión de campos ya asignados y contribuir a un eventual incremento en la producción de crudo y gas.

Este proceso refleja las dificultades que tuvo el modelo de contratos de producción compartida impulsado durante la administración de Maduro, el cual logró atraer principalmente a empresas medianas o poco conocidas, mientras grandes petroleras evitaron regresar al país debido a las expropiaciones previas y al impacto de las sanciones internacionales.

Hasta el momento, ni el Ministerio de Petróleo ni el Ministerio de Comunicación de Venezuela, así como la Casa Blanca, han respondido públicamente a solicitudes de comentarios sobre la suspensión de los contratos.