
Foto: Johan Ordoñez/AFP
Nasry Asfura fue juramentado este martes 27 de enero como nuevo presidente de Honduras para el periodo 2026-2030, en una ceremonia solemne realizada en el Congreso Nacional. El acto marcó el inicio formal de su mandato y el retorno de un gobierno de corte conservador tras cuatro años de administración de izquierda en el país centroamericano.
El nuevo mandatario arribó al recinto legislativo minutos antes de las 9:00 de la mañana, hora prevista para el inicio del evento, que se desarrolló entre aplausos, invocaciones religiosas y llamados a gobernar con sabiduría y humildad.
Una investidura austera en el Congreso Nacional
La ceremonia de investidura se llevó a cabo en la sede del Congreso Nacional y no en el Estadio Nacional José de la Paz Herrera, como ha sido tradición en otras ocasiones. De acuerdo con información oficial, Asfura optó por un acto austero y decidió no invitar a presidentes ni jefes de Estado extranjeros.
Al evento asistieron diputados, autoridades municipales, representantes del cuerpo diplomático acreditado en el país y delegados de organismos internacionales.
El juramento y los símbolos del poder presidencial
Durante la sesión solemne, el presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, invitó a Asfura a rendir la promesa de ley. Tras prestar juramento, el nuevo mandatario quedó oficialmente en posesión del cargo.
La banda presidencial fue impuesta por su esposa, Lissette del Cid, mientras que sus hijas Monique, Stephanie y Alexandra sostuvieron la Constitución de la República y la Biblia durante el acto.
Previo a la juramentación, se realizó una oración a cargo del presidente de la Confraternidad Evangélica de Honduras, Gerardo Irías, quien entregó una Biblia al mandatario. A la invocación religiosa se sumó el padre Carlo Magno Núñez, rector de la Basílica Menor Nuestra Señora Reina de la Paz.
“Honduras, para servirte estamos”
En su primer discurso como presidente constitucional, Asfura agradeció el respaldo recibido y destacó el papel de distintos actores en el proceso que lo llevó a la Presidencia.
“Hemos llegado hasta aquí gracias al esfuerzo de mucha gente, pero ante todo por la gracia de Dios. Esto no ha sido un camino en soledad: en cada tropiezo hubo manos dispuestas a levantarnos y, cuando el trayecto parecía más oscuro, la luz de muchas personas nos mostró el rumbo”, expresó el mandatario.
Asfura agradeció a su familia, a los liderazgos de su partido, a la comunidad internacional y a los hondureños que, según dijo, defendieron la democracia y la libertad durante el proceso electoral.
“Al pueblo hondureño, gracias por la confianza depositada en las urnas. Su mensaje ha sido claro y contundente: tenemos que ponernos a trabajar, trabajar con humildad y con el compromiso total que exige llevar soluciones reales a cada rincón de nuestra querida Honduras”, afirmó.
Seguridad, unidad y trabajo inmediato
El nuevo presidente insistió en que su gobierno comenzó desde el primer día y que la seguridad será uno de los pilares centrales de su administración, en un país golpeado por la violencia de las pandillas y el crimen organizado.
“Seguridad, de frente a luchar contra la inseguridad, no tengan duda de eso”, sostuvo Asfura, al reiterar su compromiso de enfrentar la delincuencia y recuperar el control territorial.
En su mensaje, también hizo un llamado a la unidad nacional y aseguró que gobernará sin distinción de ideologías ni colores políticos.
“Para mí no existen diferencias ni colores políticos, no existen ideologías que nos vayan a dividir. Honduras es una gran familia que debe respetarse y trabajar unida por su futuro”, señaló.
Prioridades de gobierno: salud, educación y empleo
Asfura detalló que su administración priorizará áreas como la salud, la educación, la generación de empleo y el desarrollo de infraestructura. En materia educativa, destacó la impresión de millones de libros para estudiantes de educación básica y media, mientras que en salud prometió garantizar atención quirúrgica y acceso a medicamentos.
También subrayó la importancia de impulsar la agricultura, el turismo y los proyectos productivos, así como de fortalecer los programas sociales de manera inclusiva.
“Honduras, no te voy a fallar. Vamos a estar bien”, concluyó el mandatario.
Un aliado clave de Estados Unidos en la región
De acuerdo con la agencia AFP, Asfura llega al poder como un aliado del presidente estadounidense Donald Trump, en un contexto de reacomodo político en América Latina y avance de gobiernos conservadores en la región.
Estados Unidos es el principal socio comercial de Honduras y destino de la mayoría de sus exportaciones, además de ser clave para la economía hondureña por el peso de las remesas. El nuevo presidente ha señalado que buscará atraer inversión extranjera, reducir el gasto público y fortalecer la cooperación en seguridad, en medio del pulso geopolítico entre Washington y Pekín.

Asfura inicia así un mandato de cuatro años con el reto de enfrentar la pobreza, la inseguridad y el crimen organizado, en uno de los países más empobrecidos y violentos de Centroamérica.


