
Foto: Foto: Lula da Silva (X)
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, recibió este viernes en Río de Janeiro a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en un encuentro marcado por el reconocimiento explícito de Europa al papel del mandatario brasileño para cerrar el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, cuya firma se realizará este sábado 17 de enero en Asunción, Paraguay.
La reunión se llevó a cabo en la víspera de la ceremonia oficial del tratado y tuvo como eje central la dimensión política del acuerdo, negociado durante más de dos décadas y considerado uno de los más ambiciosos en la historia del comercio internacional.
Europa reconoce el papel clave de Lula
Durante la conferencia de prensa conjunta, Ursula von der Leyen subrayó que el acuerdo es el resultado del trabajo de toda una generación de negociadores, pero puso énfasis en el liderazgo político de Lula da Silva, el cuál consideró que permitió destrabar las conversaciones en su fase final.
“Por más de dos décadas, innumerables negociadores y sus líderes trabajaron en este acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur. Han sido 25 años de trabajo y hoy está concluido. Es el logro de toda una generación. Pero el liderazgo político, el compromiso personal y la pasión que usted ha demostrado en las últimas semanas y meses, presidente Lula, son verdaderamente excepcionales. Gracias por su conducción hábil durante las negociaciones y por haber entregado este acuerdo histórico”, afirmó la presidenta de la Comisión Europea.
Von der Leyen sostuvo que el tratado envía una señal clara en favor del comercio abierto y basado en reglas, en un contexto global marcado por tensiones geopolíticas y proteccionismo.
“El acuerdo UE–Mercosur transmite un mensaje poderoso: bienvenidos al mayor mercado y a la mayor zona de libre comercio del planeta. Estamos convencidos de que el comercio internacional no es un juego de suma cero y de que todos pueden beneficiarse con nuevos empleos, mejores oportunidades y mayor prosperidad compartida”, añadió.
“25 años de sufrimiento”, según Lula
Lula da Silva, por su parte, defendió el acuerdo como una prioridad de su tercer mandato y recordó la complejidad del proceso negociador que precedió a su cierre.
“Restaurar la asociación con la Unión Europea sobre nuevas bases fue una prioridad desde el inicio de mi tercer mandato. Cuando determiné la reanudación de las negociaciones del Acuerdo de Asociación Mercosur–Unión Europea, dejé claro que este proceso debía ser compatible con los objetivos de promover el crecimiento económico y la reindustrialización de Brasil. Fueron más de 25 años de sufrimiento y de intentos para alcanzar un acuerdo”, señaló el mandatario.
El presidente brasileño subrayó que el tratado va más allá de la apertura comercial y contempla compromisos en materia de democracia, derechos humanos y sostenibilidad ambiental.
“Mañana, en Asunción, la Unión Europea y el Mercosur harán historia al crear una de las mayores áreas de libre comercio del mundo, reuniendo a cerca de 720 millones de personas y un producto interno bruto de 22 billones de dólares. Esta es una asociación basada en el multilateralismo y en el respeto a los compromisos internacionales”, afirmó.
Más inversión y valor agregado para el Mercosur
Lula insistió en que el acuerdo abre la puerta a una nueva etapa para el bloque sudamericano, con mayor énfasis en la industrialización y la atracción de inversiones europeas.
“Ya somos grandes proveedores de productos agropecuarios para la Unión Europea, pero no nos limitaremos al eterno papel de exportadores de commodities. Queremos producir y vender bienes industriales de mayor valor agregado. Más comercio y más inversiones significan nuevos empleos y oportunidades a ambos lados del Atlántico”, sostuvo.
Von der Leyen coincidió en que el tratado facilitará la integración de cadenas de valor estratégicas y adelantó avances en cooperación sobre materias primas críticas.
“Europa y Brasil avanzan hacia un acuerdo político muy importante sobre materias primas críticas como el litio, el níquel y las tierras raras, fundamentales para nuestra transición digital y limpia, y para reforzar nuestra independencia estratégica”, explicó.
Firma en Asunción sin la presencia de Lula
Pese a haber sido una figura central en el cierre político del acuerdo, Lula da Silva no viajará a Asunción para la firma del tratado. Brasil estará representado por su canciller, Mauro Vieira.
En la ceremonia sí estarán presentes el presidente de Argentina, Javier Milei, el presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, y el presidente de Paraguay, Santiago Peña, quien ejerce la presidencia pro tempore del Mercosur.
Del lado europeo, la participación de las máximas autoridades comunitarias busca reforzar el mensaje político de respaldo al acuerdo y a la relación estratégica entre ambas regiones.
Un hito comercial con ratificación pendiente
La firma del acuerdo Mercosur–Unión Europea marcará el cierre formal de más de 25 años de negociaciones, pero su entrada en vigor dependerá de la ratificación en los parlamentos nacionales del Mercosur y en el Parlamento Europeo.
Aun con ese proceso pendiente, tanto Lula da Silva como Ursula von der Leyen coincidieron en que el tratado representa un punto de inflexión para el comercio internacional y un refuerzo al multilateralismo, en un contexto global cada vez más fragmentado.


